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Trabajo 2

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Trabajo 2

Lili La Ratita Golosa

De la mano (no la de la piruleta, porque no la suelta por nada del mundo) de esta «Pequeña Ratita Golosa», te invito a cerrar los ojos y simplemente sentir esa sensación maravillosa de pasar una tarde en la feria…

El olor a la manzanas de caramelo y ese bocado crujiente, el algodón de azúcar (y sí, puedes chuparte los dedos… Es parte del encanto) con ese tono rosa pastel tan bonito, los bloques de palomitas dulces, los chupetes de caramelo…

¿Recuerdas lo preciosa que te sentías con ese vestido y esos zapatos (a mí me chiflaban los de charol) tan especiales, reservados normalmente para los fines de semana?

Las luces titilantes de colores intensos y la emoción de subir a las atracciones ( mi corazón se desbocaba en «El Tren de la Bruja», pero repetía tantas veces como me dejaran).

Pues todo eso y mucho más, es lo que representa esta ilustración… Te lleva de vuelta a tu niñez, esa… En la que todo se vivía intensamente.

TITO Y SU DIÁBOLO QUE SURCA LOS CIELOS

Los ratoncitos también van al parque, montan en bicicleta, juegan al escondite, al «un, dos, tres pollito inglés» y al diábolo…

Lo lanzan tan alto, que casi eclipsan la Luna. ¿Los has visto alguna vez? Pues te aseguro, que podrías pasar horas y horas mirándolos, es mágico.

¿Recuerdas esas tardes en el parque, en una plaza, en una calle jugando… Saltando a la comba la goma elástica, con un tirachinas en ristre o con el aro?

Las meriendas, los cromos, las gominolas y los gusanitos formaban parte de un universo lleno de sensaciones maravillosas, risas, texturas, olores y una diversión que aunque parece que ha quedado en el camino, seguimos llevando dentro de nosotros.

Y a todo esto te invita este personaje tan tierno, con sus pantalones cortos, su camisa, sus calcetines divertidos, sus «bambas» y como no…

su diábolo.

 

TITO Y SU DIÁBOLO QUE SURCA LOS CIELOS

 

Los ratoncitos también van al parque, montan en bicicleta, juegan al escondite, al «un, dos, tres pollito inglés» y al diábolo…

Lo lanzan tan alto, que casi eclipsan la Luna. ¿Los has visto alguna vez? Pues te aseguro, que podrías pasar horas y horas mirándolos, es mágico.

¿Recuerdas esas tardes en el parque, en una plaza, en una calle jugando… Saltando a la comba la goma elástica, con un tirachinas en ristre o con el aro?

Las meriendas, los cromos, las gominolas y los gusanitos formaban parte de un universo lleno de sensaciones maravillosas, risas, texturas, olores y una diversión que aunque parece que ha quedado en el camino, seguimos llevando dentro de nosotros.

Y a todo esto te invita este personaje tan tierno, con sus pantalones cortos, su camisa, sus calcetines divertidos, sus «bambas» y como no…

Su diábolo.

Brisa La Gaviota mediterránea

Con su gorrito marinero, sus mofletes rosados, sus patas largas y sus ojazos expectantes… Esta gaviota mediterránea disfruta de los amaneceres y atardeceres más espectaculares del mundo mundial.

Esos, que cubren con un manto dorado todo el ambiente, de los que tienen degradados en el cielo en tonos que van desde el azul más clarito, los malvas (como las florecillas diminutas de la lavanda) y anaranjados (como la piel de un melocotón) hasta los rojos más intensos (tanto, tanto, que casi parecen el fuego de una chimenea).

Le gusta sentarse en la proa de su barco favorito, apoyando sus alas a cada lado del cuerpo, con las patas cruzadas moviendo la de encima, como si fuera la batuta de un director de orquesta. ¿Llevará el compás de la melodía de las olas del mar? O quizá… ¿La del viento silbando entre las velas?

Le encantan los pescaditos, jugar con cosas brillantes (como anillos y monedas) y hasta llevarse en un descuido de los humanos, sus helados.

¡Es muy traviesa!

 

Bajo del mar… Bajo del mar…

¿Sabes que un 70% de la superficie del planeta Tierra es agua (mares, océanos, ríos, lagos…)? Es como si divides una pizza en cuatro porciones y coges tres, esos son como la cantidad de agua que hay en nuestro planeta y la porción que queda es la parte de tierra que existe sin agua.

¿Qué te parece?

Pues ahora imagina cuantos seres extraordinarios (algunos son conocidos por el ser humano y otros aún están por descubrir) hay debajo de toda esa agua.

Puedo decirte que algunos brillan y desprenden luz (bioluminiscentes) …

¿Que no te lo crees?

Pues corre a buscar imágenes de: «los calamares luciérnaga», «la medusa peine» ,  y » los caballitos de mar»…

Pero la magia no termina aquí, «el nautilus», » el pez globo» o «el calamar gigante» son otros seres extraordinarios que habitan en mares y océanos.

También puedo contarte como curiosidad que las tortugas recorren distancias muy largas (cientos y hasta miles de millas marinas) , que el macho de los caballitos de mar es el que da a luz y cuida de las crías, que los pulpos tienen 3 corazones y nada menos que 9 cerebros y además, que la lengua de una ballena azul tiene el mismo peso aproximadamente, que un elefante adulto.

¡Espectacular!

Bajo del mar… Bajo del mar…

¿Sabes que un 70% de la superficie del planeta Tierra es agua (mares, océanos, ríos, lagos…)? Es como si divides una pizza en cuatro porciones y coges tres, esos son como la cantidad de agua que hay en nuestro planeta y la porción que queda es la parte de tierra que existe sin agua.

¿Qué te parece?

Pues ahora imagina cuantos seres extraordinarios (algunos son conocidos por el ser humano y otros aún están por descubrir) hay debajo de toda esa agua.

Puedo decirte que algunos brillan y desprenden luz (bioluminiscentes) …

¿Que no te lo crees?

Pues corre a buscar imágenes de: «los calamares luciérnaga», «la medusa peine» ,  y » los caballitos de mar»…

Pero la magia no termina aquí, «el nautilus», » el pez globo» o «el calamar gigante» son otros seres extraordinarios que habitan en mares y océanos.

También puedo contarte como curiosidad que las tortugas recorren distancias muy largas (cientos y hasta miles de millas marinas) , que el macho de los caballitos de mar es el que da a luz y cuida de las crías, que los pulpos tienen 3 corazones y nada menos que 9 cerebros y además, que la lengua de una ballena azul tiene el mismo peso aproximadamente, que un elefante adulto.

¡Espectacular!

ISLA LUNA

En el maravilloso universo de la fantasía y los sueños, todo es posible.

Esta «Isla Luna» es parte de esa magia que no conoce los límites de la realidad…

¿Sabes? El Sol, las nubes, los arcoiris y las estrellas habitan en sus propias islas, van flotando aquí y allá, según la estación del año en la que nos encontremos y en ocasiones incluso juegan entre ellos al escondite y así, se producen los eclipses.

¿A que es fascinante?

En cada una de las islas el agua de los ríos es de un color diferente (las hay azules, como esta que puedes ver aquí, doradas y con grandes destellos, rosas, verdes… Y en ellas viven seres mágicos y muy especiales, con formas curiosas).

Y lo mejor es que sucede lo mismo con las flores, las plantas, los árboles, las montañas y los animales.

¿Cómo te imaginas tú, cada una de estas islas?

NOEL Y PIPO, LA ALEGRÍA DEL BOSQUE

Cuando el sol se esconde detrás de los árboles y la luna comienza a brillar, el bosque se llena de música, luces y alegría. Porque, si hay algo que a Noel, el joven reno, le gusta más que correr entre la nieve…


¡son las fiestas bonitas!

Noel siempre va elegante. Tiene un armario repleto de pajaritas de todos los colores: de lunares, de cuadros, doradas, plateadas, con estrellitas brillantes… También le encantan los tirantes y los cuellos de camisa bien planchados.
Para una buena fiesta, hay que vestirse como se merece, —dice siempre con una gran sonrisa.

Pero si alguien es tan elegante y alegre como Noel, ese es su mejor amigo: Pipo, un pajarito pequeño, educado y divertidísimo, que siempre lleva su enorme sombrero de copa, un tesoro que le regaló un peregrino viajero.


¡Un caballero debe vestir con estilo! —dice Pipo, acomodándose su pajarita color menta,  mientras revolotea a su alrededor.

Juntos son el alma de la verbena del bosque.


No importa si es verano, invierno o primavera: ellos siempre encuentran una razón para celebrar.

¡Celebran la vida misma!


Cuando llega la noche, Noel adorna su hermosa cornamenta con una guirnalda de luces de colores. Y mientras baila al ritmo del viento, Pipo canta y hace piruetas en el aire.


¡Que empiece la fiesta! —gritan al unísono, invitando a todas las criaturas y seres mágicos que allí viven.

Y así, entre risas, bailes y canciones, el bosque se llena de magia, de alegría y de momentos inolvidables.

Porque Noel y Pipo saben algo que a veces olvidamos:


que no hacen falta grandes motivos para celebrar la vida,
que los días se vuelven más ligeros cuando se comparten,
y que la alegría —cuando se ofrece con el corazón—
ilumina incluso las noches más frías.

NOEL Y PIPO, LA ALEGRÍA DEL BOSQUE

Cuando el sol se esconde detrás de los árboles y la luna comienza a brillar, el bosque se llena de música, luces y alegría. Porque, si hay algo que a Noel, el joven reno, le gusta más que correr entre la nieve…


¡son las fiestas bonitas!

Noel siempre va elegante. Tiene un armario repleto de pajaritas de todos los colores: de lunares, de cuadros, doradas, plateadas, con estrellitas brillantes… También le encantan los tirantes y los cuellos de camisa bien planchados.
Para una buena fiesta, hay que vestirse como se merece, —dice siempre con una gran sonrisa.

Pero si alguien es tan elegante y alegre como Noel, ese es su mejor amigo: Pipo, un pajarito pequeño, educado y divertidísimo, que siempre lleva su enorme sombrero de copa, un tesoro que le regaló un peregrino viajero.


¡Un caballero debe vestir con estilo! —dice Pipo, acomodándose su pajarita color menta,  mientras revolotea a su alrededor.

Juntos son el alma de la verbena del bosque.


No importa si es verano, invierno o primavera: ellos siempre encuentran una razón para celebrar.

¡Celebran la vida misma!


Cuando llega la noche, Noel adorna su hermosa cornamenta con una guirnalda de luces de colores. Y mientras baila al ritmo del viento, Pipo canta y hace piruetas en el aire.


¡Que empiece la fiesta! —gritan al unísono, invitando a todas las criaturas y seres mágicos que allí viven.

Y así, entre risas, bailes y canciones, el bosque se llena de magia, de alegría y de momentos inolvidables.

Porque Noel y Pipo saben algo que a veces olvidamos:


que no hacen falta grandes motivos para celebrar la vida,
que los días se vuelven más ligeros cuando se comparten,
y que la alegría —cuando se ofrece con el corazón—
ilumina incluso las noches más frías.

Cuéntame

¿Te imaginas dar vida a una idea que pasea alegre por tu imaginación?
Si sientes que mi arte puede contar tu historia, necesitas una ilustración que abrace emociones, o simplemente quieres dejarme un mensajito bonito…
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Prometo leer cada palabra con el mismo cariño con el que dibujo cada trazo.

 

¡Un abrazo inmenso!

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